Posibles formas de suicidio:
a) Tirarse por el balcón:
Es poco romántico. Encima, al caer, desde la calle, me verían la ropa interior. Sólo faltaría que aplastase a alguien y tuviese que hacer frente a una demanda. Además, el cuerpo queda deshecho y no podrían enterrarme con un ataúd abierto. No me parece una forma de morir demasiado favorecedora.
b) Cortarse las venas.
Una bañera, con rosas, velas…El problema es la sangre. Dejaría todo el baño hecho un desastre. Por otro lado, el rojo nunca me ha sentado bien. Y luego, ¿qué me pondría? ¿Un camisón, ropa de calle, o un bañador de La Perla? Muy complicado.
c) Colgarme.
Nuevamente mi imagen se vería seriamente afectada. Me quedaría el cuello hecho una piltrafa. Y luego muchos acaban con la lengua medio fuera… ¡tremendo! No, no, no…
d) Tomar una sobredosis de pastillas.
Parece la opción más limpia y menos traumática. En la cama, dormecida…pero…es muy lento. ¿Y si a la mitad me arrepiento? ¡Que desastre! ¿Te imaginas teniendo que provocarte los vómitos? ¡Repugnante!
e) Ahogarme en el mar.
El agua está muy fría, el peinado se iría a freír espárragos, mi piel se arrugaría, luego me hincharía y después vendrían los peces a morderme y me dejarían como un colador… ¡buufff no, quita!
f) ¿Y si pago a un sicario? Pero es que un balazo…no sé yo. Eso de que me agujereen como a un queso gruyere…
Viendo cuan complicado le resultaba decidir el modo de morir, apartó la lista para más tarde y empezó una nueva con todas las cosas que debía hacer antes del feliz acontecimiento.
1. Decidir el día:
No puede ser ni el lunes, ni el miércoles; tengo gimnasia.
El martes 15 tengo hora al ginecólogo y con lo que me ha costado conseguir hora, no la puedo a anular.
En fin de semana ni hablar. Está casi todo cerrado y por no poder, no podrían ni enterrarme, ni traerme flores. Sólo faltaría que empezase a oler mal. Encima muchos de mis amigos estarán en la casa de la playa y ni se enterarían.
Quizás podría ser por la mañana, en el mes de mayo que empieza el buen tiempo…aunque la primavera… con lo que soy yo para el polen y las alergias. Imagínate, allí toda bien puesta y con la nariz hinchada como un pimiento.
2. Decidir la ropa, los zapatos y el perfume adecuados para tal evento. Un aroma seductor pero sobrio iría bien con la ocasión. Nada de colores extremadamente llamativos, no pega. Quizás el vestido azul marino… ¿estará mal ir de blanco como una novia?... ¡Mejor me compro un traje para la ocasión!
Nota: No abusar del tacón, ni de las plataformas; ¡a ver si no voy a caber en el ataúd!
3. Elegir el ataúd apropiado. Puede que uno lacado en blanco con incrustaciones de swaroski y mi nombre grabado en oro…
4. Pedir hora en la peluquería. Ya que me voy, al menos lo haré con estilo y recién teñida y depilada. Quizás me haga la manicura francesa.
5. Despedirse de todos los amigos y conocidos de forma personalizada. Puede que estuviese bien enviarles una carta personalizada explicando los motivos y despidiéndome. Aunque…igual es un poco macabro que te llegue una carta diciendo “ha sido un gusto conocerte y ahora si me disculpas, me voy a tirar por el balcón”.
6. Recoger la ropa del tinte. No me apetece que ningún extraño se quede con cosas mías. Tampoco me gustaría irme y que alguien apareciese en mi entierro vestido de cobrador del frac, o de pantera rosa.
7. Tengo que ordenar y limpiar la casa. Sólo faltaría que alguien pudiese pensar que era una desordenada y una guarra. ¡Que horror!
8. Vaciar la nevera y tirar aquellos alimentos a los que les quede poco para caducar. A ver si se va a podrir la comida en casa y luego se quejan los vecinos al administrador.
9. Hacer testamento. Aunque no tengo familia no voy a dejar que todos mis Louis Vuitton y mis Manolos se los quede cualquiera, o pasasen a la beneficencia. ¡Antes muerta!
10. Decidir la iglesia, la música, los arreglos florales y mandar invitaciones. Igual existe alguna empresa que además de bodas organice entierros. ¿Será apropiado organizar un banquete tras la misa? Ya me imagino la tarjeta:
Doña Carmen Estevez del Pozo
tiene el placer de invitarle a su funeral.
El feliz acontecimiento tendrá lugar el próximo jueves 18 de mayo a las 10 de la mañana en la catedral de Barcelona. Deseo que me acompañen en este día y que estén presentes en la celebración previa al entierro que tendrá lugar en …
(pensar un lugar pijo que admita féretros)
(pensar un lugar pijo que admita féretros)
Les pedimos confirmen su asistencia.
Tel 695 76 45 99
(límite 24 horas antes del evento, después ya nadie cogerá el teléfono)
Se ruega traje… ¿cocktail, largo, oscuro, casual….?
Agobiada, como en trance, Carmen se levantó del sofá y se fue directa a la estantería del salón. Debía consultar un manual de protocolo con urgencia. Aquellas dudas la estaban matando y aún no era la hora.
-¡No si al final hasta morirse resulta estresante!
