lunes, 25 de mayo de 2009 | By: Laura Falcó

La carta









Jose María Estuardo------------ Sociedad Española Parapsicología
C/Desespero 32, 4º 3ª --------- C/ Buenaventura 16, Bajos
Sevilla ---------------------------- Madrid

Estimados señores,


Imagino que deben estar ustedes cansados de recibir cartas y llamadas con todo tipo de historias. Suponemos que, en la mayor parte de los casos la gente afirma que en su casa suceden fenómenos extraños y les piden ayuda. Este no es nuestro caso.

Hace más de diez años, cuando mi esposa, mis hijos y yo compramos este piso, nadie de mi familia creía en fantasmas. Cuando nos vendieron la casa, ya nos avisaron de que esta no estaba del todo vacía. De ahí que la vendieran bastante por debajo de su precio de mercado. Por lo visto, según la vendedora en ella habitaba un “fantasma”. Al principio, si les tengo que ser franco, nos dio la risa. Sinceramente, nos alegramos de que hubiese gente tan inculta como para creer en fantasmas y vendernos aquella fabulosa casa a un precio tan competitivo. Sin embargo, luego descubrimos que todo aquello era cierto. Definitivamente, no estábamos solos. La casa tenía vida propia. Los objetos desaparecían y se movían solos. Las puertas y las luces se abrían y cerraban a su antojo y los ruidos de pasos eran continuos. Aunque cuando todo aquello empezó no conseguíamos ver a nadie, con el tiempo su silueta se hizo visible para la familia. Presumo que lo habitual en estas situaciones son las reacciones exageradas y el miedo a lo desconocido. Pero en nuestro caso, al contrario de lo que suele ser habitual, no nos asustamos; sino que le tomamos cariño a aquel ser. Augusto, que así se llama nuestro fantasma, a pasado a formar parte de la familia. Es como si un tío lejano hubiese venido a vivir con nosotros. Lejos de ser un problema, Augusto convive con nosotros, juega con los niños, les hace de canguro, les ayuda con los deberes e incluso colabora en las tareas de la casa. Es como tener a una interna, pero que no cobra por sus servicios.

Supongo que en este momento estarán ustedes un poco desconcertados. Asumo que la gente no suele reaccionar así ante las intromisiones de Más Allá. También imagino que tras esta atípica explicación se preguntarán cuál es el motivo real de la presente. Pues verán, el motivo es muy fácil de explicar. Hace cuestión de cinco meses el Ayuntamiento de Sevilla empezó a trazar sobre planos lo que debería ser el nuevo entramado de rondas y carreteras locales. Dos meses más tarde decretó que justo por la mitad de nuestro edificio debe pasar una de esas carreteras y por tanto, nuestras casas han de ser expropiadas. El precio que nos ofrecen es del todo justo, incluso se podría decir que generoso. Dado que las casas son antiguas, todos nuestros vecinos se muestran encantados con la oferta. La mayoría ya ha empezado a buscar una nueva casa. Pero en nuestro caso el problema no es el cambio de piso, el problema es Augusto. ¿Qué va a ocurrir con él si nos vamos?

Mis hijos, al igual que nosotros, se niegan a irse de la casa sin Augusto y Augusto no puede salir del piso. Para nosotros Augusto es parte de nuestra familia. Llegados a este punto, nuestras preguntas, aunque extrañas, son las siguientes:

¿Puede un fantasma dejar su hogar?
¿Hay algún caso en que se haya conseguido?
¿Existe algún ritual para que un ente incorpóreo pueda viajar o desplazarse?
¿Qué ocurriría con Augusto si destruyen la casa?
¿Existe algún precedente legal que nos respalde si decidimos no dejar la casa alegando que hay un fantasma en ella?
¿De destruir nuestra casa, podríamos denunciar al estado por fantasmicidio?
¿Se podría pedir al estado que le otorgasen a la casa y a Augusto uno de esos reconocimientos como el título “De interés histórico”? De este modo, no podrían destruirla y nosotros nos podríamos incluso comprometer a establecer unos horarios de visita al inmueble y su fantasma.

En resumen, ¿Existe alguna ley de protección al fantasma?


Agradeciendo de antemano su interés, quedo a la espera de sus noticias.

Atentamente,




Jose María Estuardo.


PD: Augusto me pide que les de las gracias por la labor que llevan realizando durante todos estos años.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

se `parece a Avenida del Parque, 17

Laura Falcó dijo...

¿Que es Avenida del parque 17?

Anónimo dijo...

pero no lo digo con animo de ofender, esque me gustan este tipo de historias :)

gps-pio dijo...

laura me llamo Santos y me pregunto si habra una respuesta a esta inusual carta???
lograron salvar al fantasma??


PD: tus historias me encantan.
sigue así. la historia que mas me a gustado es la de "conexión"

Laura Falcó dijo...

Hola Santos,
Bien, supongo que algo harían para salvar al fantasma ;-)

Gracias por seguirme.

Laura Falcó dijo...

Y por cierto, de conexión la primera parte ocurrió en realidad aunque, en verdad, la niña no estaba en coma, sino angustiada porque un amigo suyo estaba ingresado con una peritonitis de apéndice.

Peter Mathius dijo...

Estaría Fenomenal que existiera una Ley de Protección a los supuestos ECTOPLASMAS, ESPÍRITUS BURLONES, y demás ENTES, sería Genial que la Aprobaran... Fantástica idea Láura :)

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